Vrksasana

El yoga oncológico es una práctica adaptada y terapéutica diseñada específicamente para acompañar a personas en tratamiento o recuperación del cáncer. Su enfoque es suave y personalizado, considerando las necesidades individuales del practicante, teniendo en cuenta su nivel de energía, movilidad y posibles efectos secundarios del tratamiento.

A través de movimientos lentos, posturas restaurativas, técnicas de respiración y meditación, el yoga oncológico ayuda a reducir el estrés y ansiedad, aliviar la fatiga, mejorar la calidad del sueño, mejorar la movilidad y fortalecer el sistema inmunológico. Contribuye a gestionar efectos secundarios de los tratamientos médicos, promoviendo un mayor bienestar y calidad de vida.
Además, promueve una mayor conexión con el cuerpo y la mente, ayudando a afrontar la enfermedad con una actitud más positiva y resiliente.

Esta práctica no solo fortalece el cuerpo, sino que también brinda un espacio seguro para conectar con la calma interior, cultivando la resiliencia y el equilibrio emocional en cada momento.
Es una practica segura y se puede realizarse en cualquier etapa del proceso oncológico, siempre bajo la guía de instructores especializados y con la aprobación del equipo médico.