La palabra Chakra se traduce como rueda o círculo, pero es más acertado traducirlo como vórtice o remolino de energía/consciencia que enlazan distintas envolturas del ser humano.
Trabajan estrechamente con los nadis (canales energéticos) y, al igual que éstos, no pertenecen a la estructura del cuerpo denso, sino a la del cuerpo sutil.
No obstante, tienen una vinculación con el cuerpo físico, de manera que los principales chakras están asociados (NO identificados) con los plexos nerviosos y glándulas endocrinas más importantes.
La actividad del chakra influye en estos plexos nerviosos y glándulas a la vez que el funcionamiento de éstos también influye en los chakras.
Cuando los chakras pierden el equilibrio o se bloquean, afectan directamente su zona física, alterando así la salud mental y espiritual de cada ser humano.

Imagina un arroyo con estanques. El agua fluye de estanque en estanque. El agua es nuestra energía, los estanques del arroyo son los chakras.
Si solo hubiera agua, el arroyo fluiría puro y limpio de estanque en estanque desde el inicio hasta el final. Dicho de manera yóguica: la energía fluiría pura y limpia desde el primer chakra, hasta el último.
Pero en la vida hay dificultades que se convierten en obstáculos para que la energía fluya limpia de chakra en chakra. Quitando o limpiando esas impurezas es como lograremos que la energía fluya lo más pura posible.
Abrir los chakras uno tras otro es una experiencia intensa. Cada chakra tiene un propósito y puede bloquearse con un tipo de emoción. Una vez comenzado el proceso de apertura de los chakras, no se puede parar hasta abrir los 7 chakras.
PD: Tenemos miles de chakras, pero 7 son los más conocidos, los más importantes y sobre los que se hace el mayor de los trabajos.
Los chakras pueden activarse de varias maneras. Dos de las más destacadas son: dirigiendo mentalmente el prana ( energía interna) a su localización (órgano relacionado) o concentrando la mente en su lugar de ubicación y su forma, estableciendo una corriente pránica hacia él y el consecuente incremento de su actividad.
En este camino de desbloqueo o activación de los chakras tenemos varias «herramientas» que nos ayudarán en ello: asanas, pranayama, meditaciones, mantras, mudras e incluso minerales o cristales curativos.
( al final de la entrada encontraras información detallada sobre esto en base a cada Chakra)

Nos ayudarán a restaurar el equilibrio y la energía natural de cada uno de ellos.
Cada chakra está conectado a un nivel de conciencia, abarcando los niveles de conciencia más burdos o físicos (con los primeros chakras) hasta los niveles más sutiles, como la consciencia intuitiva, a través de los chakras superiores.
Además de los bloqueos que el propio individuo haya podido acumular a lo largo de su vida, el ser humano también tiene que superar tres grandes obstáculos que vienen de serie en nuestra naturaleza humana. Se conocen como «GRANTHIS» o nudos psíquicos que son causados por maya, la fuerza de la ilusión: el proceso de identificación del ser humano con su cuerpo-mente.
Los 3 granthis son : Brahma Granthi , Vishnu Granthi y Rudra Granthi que se ubican en Muladhara, Anahata y Ajna chakra respetivamente.
LA SIMBOLOGÍA DE LOS CHAKRAS
La energía que contienen los chakras vibra a gran velocidad. Cuando se experimentan en estados de meditación profunda, se perciben con una forma muy similar a la de una flor de loto.
Los yoguis/yoguinis los han representado tradicionalmente con Mandalas (diagramas pictóricos) que incluyen sus características más importantes y reflejan el efecto que produce su visualización durante los estados meditativos.

El mandala del chakra expresa simbólicamente sus elementos, que son: El color, los pétalos de la flor, el yantra o forma geométrica, el bijamantra (la vibración sonora), el símbolo de un animal y el símbolo de una energía divina.
La flor de loto representa la evolución del ser humano desde los estados inferiores hasta los estados superiores de la conciencia: el loto es una flor que nace del barro (oscuridad) y se eleva a través del agua hasta llegar al aire y encontrar la luz, donde emerge de la forma más bella que se haya visto. Este proceso simboliza a la perfección que realizan los yoguis/yoguinis en su evolución espiritual.
Cada Chakra tiene su propio color, producido por la cualidad y vibración de la energía (prana) que contiene.
El número de pétalos está relacionado con el número de nadis o energías que emanan del chakra.
Cada pétalo lleva inscrita una letra que corresponde a alguno de los 51 sonidos del alfabeto sánscrito y que representa la vibración que produce la kundalini (la energía que fluye) cuando pasa por ese chakra.
El yantra es la forma geométrica inscrita en el interior del loto y representa el tattva (elemento) relacionado con ese chakra.
El Bijamantra es la vibración sonora del centro psíquico y es uno de los medios por los cuales puede despertarse su energía.
El animal simboliza la evolución instintiva del ser humano y las cualidades de las fuerzas sutiles que operan en el chakra. En Kundalini suele usarse como punto de partida una simbología concreta que ayuda a conectar con la esencia de los centros psíquicos, pero siempre es más importante la experiencia personal de estas imágenes que pueden no coincidir con la usada.
Los chakras aparecen mencionados en múltiples libros antiguos e interpretaciones más recientes que se hayan podido publicar. En todos ellos podrían existir diferencias con respecto a los dibujos, los números de pétalos, el color y la ubicación, entre otros aspectos.
